viernes, 19 de diciembre de 2014

Las buenas noches

Ven a darme las buenas noches,
con ese beso de 'como te quiero'.
Tengo el nivel del mimo con aforo ilimitado, ven a verme.
Ven a susurrarme al final del día antes del peso de la madrugada.
Y digo peso porque no sé si vas a venir.
El cielo se tiñe de rosa, 
como esas braguitas que te gusta quitarme.
Luego pasa a violeta, azul, gris, oscuridad. Noche.
¿Vas a venir?
Pienso hacer que duermo, 
que no siento tu aroma.

Llegas en la hora calma de la noche.
Y yo lo que quiero,
es tempestad hasta la madrugada.

martes, 16 de diciembre de 2014

Si no estás

Es irte y ver morir al verano.
El cielo de mi boca se nubla y la lluvia ya no me parece romántica.

Las perchas acogen el peor abrigo para este invierno repentino, la soledad.
No entiendo que a ese sentimiento tan triste le pusieran un nombre tan bonito.

De repente al reloj le cuelgan las manecillas y deja de marcar las horas. Con esa expresión de hombre triste con bigote. 

Un gorrión cae del nido huérfano por culpa de un gato que no maúlla.
La naturaleza se queda tuerta.

Se levanta viento pero no mi falda y mis piernas pierden kilómetros.
Me vuelvo torpe de andares y lenta de pasos. Los tacones tornan mudos.

Mi pelo añora tu aliento y mi boca ya no es fruto prohibido. Es solo fruto. Madura. Y cae.

Yo ya no despego al día, yo lo paso a trompicones. No hay nada interesante que vaya a suceder si no estas cerca. La noche se adelanta y nunca llego a tiempo a las buenas noches. Me duermo en los andares que daré para vernos.

Es irte y es como ver el capítulo de cuando nos conocimos pero al revés. O como cuando estas a punto de morir y ves tu vida pasar.
A mi me pasa eso: es irte y veo a 'mi vida' (tu) pasar.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Naturaleza

Te deseo tanto que la humedad me ahoga.
Me vuelvo selva, húmeda y salvaje.
Es como sentir que formo parte del origen de todo, que a la vez no era nada.
Pasamos por todas las estaciones.
No de tren, ese que me arrolle, como la vida.
Sino las que nos hacen ser marea alta y baja, ser calma y tornado.
Pasar frío cuando estas lejos y hacer una fiesta cuando llego a tu verano. Comerte las flores que crecen en mi pelo y enredarte con las raíces de mis piernas.
Suspirar en otoño por la caída de tus besos. 
Oír el eco del crujir de mi espalda, a tus pasos, a mis lamentos.

Seamos lluvia y arrasemos con todo. 
Como esas bocas que se desencajan entre besos y dentelladas.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Qué pasa ahí fuera?

Hace un día de perros,
pero a mi no me importa. 
Tengo en mi cabeza nuestros atardeceres, tus besos con los míos y mi vestido tirado por el suelo.

Afuera, el viento azota fuerte.
Pero yo tengo en mi cabeza (y en otra parte) el eco de otros azotes.

Las ventanas silban cuando el viento pasa travieso entre rendijas.
Como tu, cuando lo haces entre mis piernas.

Supongo que debe hacer frío fuera. Lo dice el abrigo de esa señora que pasa indiferente a mi mirada.
Pero a mi no me importa. Lo corporal a lo corporal me hace leña para tu invierno.

Te pienso y me quedo en blanco. Aunque tu sabes que cuanto mas callo, más sueño y por eso más escribo. 

Si no fuera por el calendario no sabría que estación vivimos.
Pero tenerte cerca es la mayor de las confusiones y la mejor de las recaídas.

He activado el paracaídas de los sentimientos contigo y tengo la anilla preparada. 
O estiro o mantengo mi caída libre.

martes, 25 de noviembre de 2014

Su espalda

Recuerdo su espalda,
de lo colgada que viví mucho tiempo de ella.
De lo que me gustaba treparla
y una vez arriba,
de lo que me gustaba lanzarme al vacío.
Yo creo que por eso la adornó con un tatuaje, 
para dejarme indicado 
mi punto de origen y el lugar donde morir después, todo en uno.

Su espalda o un mero intento de encontrar la felicidad lejos de ella.
Una cumbre alcanzada por pocas.

Su nuca, ese rincón donde olvidarse del lugar de procedencia.
Hacerlo mío amueblandolo de susurros y de intenciones, 
de malas intenciones.
Ir bajando como funambulista de tus sueños,
Acróbata de escalofríos,
Domadora de vértebras.

Su espalda,
ese muro de contemplaciones
o de lamentaciones,
depende de si viene o se va.

Un día colgué los besos en ella.
Y me fui.
No sé si pasaron mas tiempo ahí colgados o se mudaron a su boca.
El caso es que a veces,
se me reseca la garganta
y se humedece mi corazón.

domingo, 23 de noviembre de 2014

El olvido

Es como ver alejarse un barco mar adentro.
Yo en tierra firme, tu en lejanas aguas.
Cada vez mas pequeño. Hasta ver como te engulle el horizonte.

El olvido, ese sentimiento que lleva guillotina. Que va sesgando los 'nosotros' y los 'te quiero' que existieron una vez.

No me consuela pensar como Benedetti, que dice que el olvido está lleno de cosas.

Solo me preocupan los naufragios. Que la nave acabará en el fondo pero dejará la superficie llena de objetos que hablarán de aquel 'fuimos'.
Y seguro que la marea terminará trayéndolos a la orilla de mi isla.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Me gustas tanto, tonto

Cuando llegas, el invierno hace la maleta.
Me gustas más que los helados de strataccela junto a la playa.
Es verte llegar y la sonrisa ya no es solo un decorado del paisaje. Mis ojos se hacen tuyos porque se llenan de ti. Y mi boca, ay! Mi boca.
La llevo llena de mil maneras de besarte. Se me escapan por las comisuras. Así como el hambre que ya no cabe mas tiempo escondido ahí.
Me gustas tanto que me rebosas la poesía. Eres esa gota que cae para formar un desastre con mi amor esparcido por el suelo.
Es vergonzoso contar las ganas que de ti tengo. Un escándalo.
Eres mi catástrofe favorita, amar hasta el desconsuelo, querer a mil besos de altura, follar desde fuera hacia dentro y explotar pringándolo todo de nosotros.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Recuerdas?

Recuerdas cuando fuimos calándonos los ojos sin vernos?
Te acuerdas?
Recuerdas cómo nos devorábamos sin la boca?

Cuando me llovía sola cuanto mas sol me dabas?
Y como nos callábamos para oír el silencio, cargados de gritos dentro?

Te acuerdas?

viernes, 31 de octubre de 2014

Haciéndonos

Un recuerdo roza mi hombro,
una brisa hace eco y eriza el instante.
Es noche cerrada pero mis piernas están abiertas. 
Pesas estés donde estés. Dentro. O encima.
Mi cuello vibra tras el paso de tu boca y mi aliento ha perdido la inocencia de un susurro.
Me crucificas sobre la cama.
Mis manos prisioneras de las tuyas.
Tú sin, so, sobre, tras de mi.
Anulada estoy, conquistada. Tu esclava.
 
Me harto del huracán que se arremolina dentro.
Y estalla. Estallo.

jueves, 23 de octubre de 2014

Lo bonito de las ausencias es que traen poesía.

Mezclar la rabia de no tenerte y el soñar con hacerlo, da como resultado otra noche triste.
Añorar cuando fuiste posesión, 
cuando estuviste, cuando volviste, añorar un fuimos, un somos,
pensar si seremos.

Total, ahora ya, hagamos lo que hagamos, va a dolernos. Así que vamos a querernos hasta la ruina.

Como flojean las lagrimas cuando la pena aprieta.
Qué fácil y ligeras se precipitan sin ni siquiera tener un horizonte al que mirar.
Un apretón al corazón y notar el quebrar de algo grande dentro.
No hace ruido pero ensordece,
no se ve pero pesa,
no está perdido pero duele.

Lágrimas con nombre y con dueño. Como antes las risas, pero al revés.
Como puede enmudecer el amor una boca llena de palabras?

La prudencia en estos casos no debería ser solo un nombre de mujer. 'La Pruden' nos jugó una mala pasada. Y por quedarse en casa lo vio todo y dolió como nunca.

Puede un acantilado no dar vértigo? Pues eso me pasa cuando te miro a los ojos. Es imposible no sentir caer teniendo los pies en la tierra.
Eso me pasa contigo.
Caería mil veces mas si fuera preciso. Soy torpe por naturaleza.
De echo cuanto mas me aprietas la mano, mas miedo tengo de caer.

Morirme de un suspiro puede sonar exagerado. Como sobrevivir a un lunes. Pero suspirar un día entero de ausencias es supervivencia.

Un sin ti teniéndote no. No quiero condena así ni que se le parezca.

Si he de sufrir, que sea por un sin ti pero contigo. 
Por un sin mi por quererte. 
Por un contigo pero para siempre.