martes, 3 de octubre de 2017

Colgada

Mátame de una estocada, limpia y nada pura.
El corazón ya lo tienes en bandeja.
Todo dolor que yo pueda causarte,
será fruto de una maldita casualidad.
No hay ninguna intención en ese dolor,
para mí ahora imaginario, pero que un día vendrá.
Porque tú la quieres sino, ya la habrías dejado.
Y no este cuelgue que te gusta tener de mi.
Totalmente colgada de la rama mas alta.

Y esa es la decisión que tomas todos los días.

lunes, 2 de octubre de 2017

Frente a ti

Ahora solo soy de sal.
Nadie me mira fijamente como él.
El mar y frente a él es quien me mantiene y me da forma a su antojo.
Es quien hace que me desnudé,
quien me envuelve con su abrazo de agua,
quien me deja sin aire el breve instante de inmersión.
Es quien me calma cuando lo necesito,
quien me mece los llantos.
No tengo que ocultarle nada,
de hecho voy a él para soltarlo todo.
Solo me escucha y antes de irme 
me deja un beso salado en la boca.

Todo está bien.

viernes, 29 de septiembre de 2017

Tócame tú

Necesito amor de verdad
y no este sucedáneo de marca blanca.
Necesito lo físico.
Necesito unos brazos que me abracen
y una boca que me bese.
Y no un visel azul que me indique que me has leído o al revés,  
que me deje a la espera mientras la vida pasa.
Te necesito a ti con lo que ya tenemos pero tocándonos.


jueves, 28 de septiembre de 2017

Quiero el cuento de hadas

La putada de cuando te vas de donde no quieres irte,
es que el vuelo salga a tiempo.
Si te vinieras conmigo,
yo sería la que te rescataria a ti. Y no al revés.

Luego me doy cuenta de que estamos viviendo la misma historia
pero no es la misma historia la que estamos viviendo.

La recompensa de cada mañana no es sólo tener tus buenos días,
es reencontrarme con mi propia fe.
No soy inalcanzable, no vuelo tan alto.
Sólo que no me gusta que mis alas rocen con nada.
No he perdido la cuenta de los poemas que escribo.
No me hace falta saber ningún número.
Prácticamente todos son para ti.

Siempre te escribiré
como si aun no te hubiera conquistado,
como si te hubiera perdido,
y como si te tuviera en mi cama todas las noches.
Así que me da igual el final que tenga este cuento.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Cabeceando en la vida

Mala educación y confianza que da asco.
Pero a mi no me da asco.
Nada tuyo me da asco.
Tu te tomas la confianza, la sensación amarga me la llevo yo.

Pero esta noche me siento fuerte.
No me resbala. Para nada.
Se me clava más la marca que de ti tengo.
La que duele.
Es como una lección aprendida,
es como un aviso que me queda para más adelante.
Porque más adelante hay más duelos que librar. Lo sabemos.

Asi que ahí te quedas esta noche.
Yo me quedo contemplando como la luna me esconde la cara.
Como tu.
Pero la torta es para la mía.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Naturaleza herida

Los animales tienen el don de curar, lamiéndose las heridas.
Yo no quiero que cures mis heridas.
Pero sí te quiero animal,
sí te quiero lamiendo,
si te quiero herida.
No quiero que me lamas ninguna herida,
quiero que estés conmigo mientras cicatriza.

La naturaleza condiciona el comportamiento animal.
La luna, las mareas, las tormentas...
Y yo quiero ser naturaleza para ti.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Déjame un sitio

Hazme sitio. A tu lado, lo más cerca que se te ocurra.
Puedo quedarme dormida asomada al precipicio de tus ojos, sin más vértigo que ver que no es a mi a quien miras.
Pero eso ahora no me importa.

Quiero la comodidad del beso de buenas noches antes de ir al dormir,
el refugio de todos los miedos del día,
los suspiros que diste hoy por mi.

No sé cuánto amor puede caber en esta cama, contigo.
Pero lo que si sé es que podría llegar a morir por custodiarlo.
Deja que ocupe mi sitio, creyendo en ti.
Lo sé, siempre nos perseguirá la sombra de la duda, pero para eso te espero por todas las rendijas de luz.
Hazme sitio, que me gusta como abres las sábanas justo ahí donde quieres que lo ocupe.
Déjame ese ratito de abrazo en el que se me nota lo que te necesito conmigo.
Deja que la luna nos abrace toda la noche, que mis sueños los consigo yo abrazada a ti.

martes, 29 de agosto de 2017

Soy todo corazón

Se me sale el corazón por la boca,
como cuando uno se empacha de algo y tiene que hacerlo salir.
Me rebosa por las comisuras,
se me desborda por el pecho, como si fuera ahora mismo de lo único que estoy hecha.

Me duelen los ojos,
me quema la lengua.
Me asfixio contigo. Tengo todo mi pecho lleno de ti.
Ahora mismo soy volátil.

Cuando escribo no busco la rima, te busco a ti.
Soy el peor lugar que tengo para esconderte. Todo me habla de ti.
Tengo en cada curva de mis rizos
las letras que componen tu nombre y el mío.
Por eso cuando hace viento menos me recojo el pelo, por si acaso tú estás cerca.

En serio, tengo un centrifugado aquí dentro que me dan ganas de volar, de reír,
de correr a tu lado a pegarte y luego a morir abrazados,
después de abrasarnos en besos y caricias.
Me quemo, me quemo de arder, de deseo, de soñar, de pasión,
de futuro, de ventanas, de escaleras que suben, de trampolines sin riesgo.
Ardo de miradas que suben,
de sonrisas que sentencian,
de faldas que revuelan,
de bragas que se caen.
Quemo de cuello hacia arriba y de rodillas hacia abajo.
El resto es humedad infinita.
Ardo si te miro,
si te beso
si te lamo.
Mi pelo huele a humo de tormenta lejana.
Pero la tormenta somos nosotros a punto de romper.
Rómpeme de una vez,
que somos los únicos que sabemos como se monta luego el puzzle.
Que te den.

Mover infiernos

Hemos vuelto a mirarnos "así".
A mí nadie me enamora dos veces seguidas.
Y tú sin mover cielo ni tierra,
has movido todo mi infierno por ti,
sin despertar a los demonios.
Y ahora que no estás,
ya me dirás qué hago yo con todo esto
que ahora me arde dentro.
Los demonios ya han despertado.
No tendremos una vida juntos,
pero sí podemos juntar muchos pequeños momentos juntos.

[ x ]

Porque hemos traspasado de nuevo una línea,
no sé si para saltarla o para tachar algo.

Porque hemos dado un paso hacia delante,
aunque parezca que lo dimos hacia atrás.

Porque es solo nuestro,
aunque quepa en la boca de muchos.

Porque si lo pienso y no te lo digo
es porque lo escribo.

Porque la letra X no es un tachón
es la mejor incógnita para no despejar.