miércoles, 28 de septiembre de 2016

Coge aire

Sentirte, sentir, sentirte
Sentirte dentro, muy adentro,
dentro de mi, con el chaparrón del peso de tu pecho sobre el mío,
de tu mirada, de tu respiración,
todo junto, todo mezclado,
con esa horizontalidad,
en el punto intermedio entre la locura y la eternidad,
todo sobre mi.
Cierro los ojos justo cuando creo que estoy soñando.
Los abro y estás cerca, muy cerca, sin aire alrededor nuestro,
lo tenemos todo nosotros bombeando a toda máquina dentro y fuera,
oxigeno alborotando todo lo que no se mueve,
como esas pompas de jabón revoloteando alrededor nuestra, 
mordiendo el aire.
Sentirte, sentir, sentirte,
dentro, muy dentro, 
más allá de la piel, 
donde la realidad se hace realidad y donde los sueños siguen haciéndonos soñar.

Respira.

jueves, 4 de agosto de 2016

Volar con los pies en la tierra

No quiero ser la que te moleste al dormir, pero si la que te quite el sueño.
No quiero desordenar tu vida, pero si alborotarla un poco.
No quiero ocupar tu sitio, pero sí que me hagas hueco.
No quiero que pises mis zapatos vacíos, quiero que me los veas puestos.
No quiero la casa perfecta, quiero que tú estés dentro.
No puedo comprarte el cielo, pero puedo subirte a él.
No puedo llegar a fin de mes, pero de la mano a donde quieras.

No me sueltes ahora que ya estamos volando alto.

martes, 21 de junio de 2016

El último de la fila

Porque la R no siempre es de Roma, ni todos los caminos nos llevan allí.
Porque no todo lo que tiene alas 
es un ave y no todo el que vuela es libre.
Porque no toda unión hace alianza,
y no toda primera vez es definitiva.
Así que te reto a aceptar ser el último y no el primero con el que hacer todo por primera vez, sino con el que sea la última vez que lo haga.
Ya que ser el último, también te hace único.

martes, 14 de junio de 2016

¿Qué miras?

Qué miras, me preguntas, con el torso desnudo mirando por el ventanal y el deseo saliendo por los poros de tu piel.
Como esas señales de morse,
lanzando la última llamada antes del hundimiento.
El hundimiento de mi lengua en tu espalda,
de mis dientes en tus hombros,
de tus dudas y mis miedos.
Yo me hundo contigo sea de la manera que sea.
Los talones de los pies se inventaron para impulsarnos hacia arriba en caso de tocar fondo.
Y entre los dos sumamos cuatro.

Qué miras, me preguntas,
ahora ya con la sonrisa más bonita del mundo en tu cara,
y que a mí me pone más nerviosa que a nadie.

Y si. Te miro.
Porque tengo la suerte de tenerte delante.
De observarte callada con la mirada llena de sueños.
Porque mirar con admiración, 
es la mejor forma que hay de mirar a tu pareja.

miércoles, 8 de junio de 2016

La naturaleza de querernos

El ruido del café saliendo,
me sorprende desnuda en medio del salón.
Una carta entre mis manos
y una lágrima de emoción,
se funden con el olor a café.
Y así una mañana cualquiera de martes,
la vuelves especial.
Nacen girasoles en mi pelo
y aunque inunda el sol en ese momento,
todos te buscan a ti.
Me reverdece el alma,
el paso del aire de los suspiros por verte.
El verano ya está aquí y las tormentas ya están lejos.
Tu ausencia me da sed,
así que tendré que esperar a llamarte tan cerca de la boca para notar el sabor de tu nombre,
que oírlo tanta humedad provoca.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Accidentados

A veces el corazón es como ese 'bicho bola' que cuando lo tocas, 
se encoge y se hace todo coraza.
Y otras, es como esa primavera acechando a las flores,
levantándoles la falda 
buscando la esencia que las hace únicas.
Pues así nosotros, 
fuertes a veces, frágiles otras.

Verte vulnerable ante el mundo,
me hizo convertirme en la más fuerte, 
en la que mantiene la calma ante la tormenta, 
en la que contiene los recuerdos a un lado,
para transformar el asfalto en sueños, 
mi mano en el beso que no puedo darte y mis palabras en el billete para salir de allí lo antes posible.
Y cuando pasó la tormenta,
la primavera se limpió el polvo de las rodillas,
y cuando terminó la calma 
las lágrimas de las mejillas.
"Cariño estoy aquí contigo, escúchame a mi,
todo irá bien"

lunes, 25 de abril de 2016

Si te fueras

Si ahora te fueras,
me volvería la persona más pequeña del mundo,
dejaría de creer en Dios, 
o peor, en mi.
Y ya no me atrevería a mirar más a la luna.
Lo peor de las discusiones 
es llevarme tu perfume impregnado en mi, porque puedo morir en cualquier momento si se levanta aire.
Tampoco me gusta no verme en tus ojos, es como estar a años luz de ti.
Como esa mirada indiferente mientras esperas a que el semáforo se ponga verde.
Perder de vista tu sonrisa,
sería como apagar de golpe 
todos los faros de la isla.
Si te fueras ahora,
me bebería cada recuerdo tuyo 
con doble de ron y el hielo de mi cama.
Podría morir de pena,
porque a veces un bonito recuerdo
mata pero no engorda.
De ser incendio pasaría a llama,
de oceánica a charco
y de inmortal a pez de acuario.

El cambio climático no sería lo mismo sin nuestros abrazos,
y yo perdería 7 vidas de golpe.
No te vayas nunca,
porque no sé vivir sin escalofríos.

jueves, 21 de abril de 2016

Empezar o acabar

Tengo dos puntos conexos
que inician y terminan en mi corazón.
Están unidos entre sí con un hilo rojo.
Y yo los he anudado con un lazo flojo.
Y a la mínima tensión,
la unión se soltaría.
Llevo a ambos unidos a mi corazón,
como dos globos de helio,
flotando sobre mi cabeza.
Lo que no sabemos ninguno 
es que cuanto más tiempo pasamos unidos, más fuerte se hace el nudo.
Empiezo y acabo las semanas 
'pendiente de un hilo'
Cuando estoy con ella sin él, araño las fibras del hilo, añorando los brazos fuertes de su figura masculina.
Y cuando estoy con él,
tenso el hilo en silencio,
añorando la música de la sonrisa de mi bebe y la fuerza de su débil abrazo.

domingo, 17 de abril de 2016

En mi despensa

Mi clavícula,
o los huecos donde se esconde el próximo verano juntos.
Mi cadera,
oceánica hasta el ahogo,
macetero de semillas,
destino de tus dientes.
Mis ojos,
acantilados unas veces,
hogar otras.
Mis piernas,
envoltorio y lazo de los regalos que te esperan conmigo.
Mi pelo,
costura para todas tus heridas.
Mis pechos,
o el lugar donde pasar nuestros inviernos.

Mi sonrisa o la tuya,
la mía provocada por ti,
la tuya en respuesta a la mía,
la nuestra como el título de todos mis poemas,
o la espada contra los miedos.

jueves, 14 de abril de 2016

El chico de los ojos verdes

El momento más íntimo de una pareja
no es en un desnudo,
es cuando sus miradas hablan.
Hay palabras que desvisten, pero hay miradas que visten los mejores momentos.
Dicen que la mirada es el reflejo del alma, pues tus ojos verdes reflejan que mis ojos marrones quieren que nuestras almas se follen.
La espiritualidad de dos cuerpos desnudos, 
junto a dos mentes vestidas.
Es escandaloso el silencio de nuestras miradas y lo mucho que se están diciendo.
Mis ojos dan instrucción a tus manos, a tu lengua, a tu aliento....
Mi acelerada respiración como respuesta a tu divina paciencia,
obtiene el resultado de dos cuerpos que conectan de nuevo con la ley de gravedad,
y desconectan las miradas
para fundirse en un abrazo.