domingo, 27 de abril de 2014

Cuando fui poesía y me hacías pisar Marte

El imposible lejano fluía muslo abajo.
Y tu lo relamías muslo arriba.
Vértigo-me decías, cuanto más subías- túmbate-sentenciabas.

No creo que fuera la más guapa
pero mirarse en tus ojos 
era como ser equilibrista.
Te leía a besos hoja a hoja,
aquello si era vértigo.

Cada verso un suspiro por tenerte.
-No eres libre- 
decías con la mano entre tus piernas.
Pues deja de prepararme 
como si fuera sólo tuya.

Te leía cuando tenía hambre 
o no se si el hambre apretaba mis muslos 
cuando te leía.

Viajaba, volaba, lo surcaba todo. 
Hasta aterrizar en tu garganta 
para dejarte mudo el mundo.

Me dejaban sin aire tus letras 
y sabor a quiero besarte.
Y tu lo que querías era que la falta de tu aire 
fuera proporcional a la altura de mi falda.

El universo me lo enseñabas en el entreabierto de tu boca.
Un espacio amplio e infinito
donde la gravedad vacilaba a mis pezones. 

Y un día tus pupilas en tinta 
tiñeron tu camisa blanca,
esa que se ponen las recién folladas.

Ya no me mirabas, sólo me veías.
Los versos sonaban cada vez más lejos.
Pasaste página sin mojarte el dedo.

Y dicen que en Marte hay agua,
tal vez sea la humedad 
que dejaron nuestros besos.

domingo, 16 de marzo de 2014

Deja de sucederme

Zarpaste hasta el verano que vivo
cuando visitas mi entrepierna.
Anclaste tus labios y tu lengua
en mi memoria.
Y cuando abro las piernas,
mis manos,
calman tu ausencia.

Y me abandono a la locura
de creerte mío 
y pensarte suyo.

Es un pensamiento
de portazo repentino.
Como ese instante en el que tienes 
la mano agarrando el pomo
y de repente una bofetada de aire
te arranca la puerta, y da el portazo.

Y despertar de golpe.

Me refugio en el calor escalofriante de los fogonazos que atraviesan 
la sala de mi cabeza.

Un fogonazo, un instante, una palpitación. Días de abandono emocional.

Días que soy más tuya que mía.
Que cuanto más aprieto los ojos,
ya cerrados,
más siento la presión en el pecho.

Sin alivio.

Abandonos de mi, 
orfandad que espera tu acogida.
Tu adopción entre sábanas.

Deshechos, descosidos,
besos que se caen 
como los botones de las camisas.

Busca en los bolsillos
cuando mi ausencia
se congele en tu nuca.

¿Sabes que el alma también se fustiga?
Que las marcas son más visibles
que los chupones de cuellos adolescentes.

Hay besos que mojan más,
que jarros llenos de lluvia.
Miradas que nos ilusionan más,
que cuando un niño desenvuelve un regalo.
Caricias a uno mismo 
que se sienten como si fueran otras manos.
Y recuerdos que por mucho tiempo que pase,
no mueve relojes ni avanza en calendarios. 

Y se viven otra vez.

lunes, 3 de marzo de 2014

Para convivirnos

Que prefiero ahogar
las penas en tu ombligo,
que dudar de donde dejé el coche
antes de estas copas de más.

Que el olvido se sirve con hielo y buen ron.
La indiferencia para quien no bebe.
Aún así, la cuenta va a medias.

Que los "muerdos" se admiten en todas partes,
menos a otra.

Que de las dudas no se sale,
de las dudas se alimentan muchas cosas.

Que la risa no es contagiosa,
las ganas de follar si.

Que no siempre las piedras son errores,
sino un "mal que por bien no venga".

Que antes de cal fuiste piedra,
y antes de piedra, arena de mi playa.

Que si al rozar quemas,
mejor toca con ganas y moja.

Que si vas a pesar en el pecho,
me pido estar encima.

Que los animales no solo muerden o arañan,
también lamen.

Que haya ducha de tres,
cama de dos,
besos a uno.
Puñeteros números exactos que me atormentan.

Que el timbre se rompió hace tiempo
para que me llamaras a gritos.
Así no hay excusas para las llamadas perdidas.

viernes, 17 de enero de 2014

En tu eco

Eres como burlería 
que rompe ecos al aire,
Y bailo a tu son.
Repico acordes al ritmo de latidos intensos.
Besos nacidos 
desde el fondo de la garganta 
que traga suspiros manchados de soledad.
Y al olvido no le quito el ojo, 
me mata sentirlo cerca.
Roba esperanzas
y poda las ramas secas 
o pudre lo verde.
No te olvides de mi. 
Las ausencias me señalan con el dedo
y con una simple presión en mi frente 
me hunde hacia esa habitación vacía.
Vacía y llena de eco. 
Digo mi nombre para creer que eres tu quien me llama.
Y la pinto de ilusión.
Y al caer la noche 
te espero como esas señoras de chaqueta,
sentadas tiesas para no arrugarse el traje.
Y al final la única que llega es la mañana.

viernes, 3 de enero de 2014

Que te jodan

Que te jodan!! 
Que el alma se moje,
que se arrugue, 
que las planchas sean invierno
y el agua caiga seca del riachuelo.

Que sea hueco el tronco 
del árbol que trepo para verte y se parta, para que no me veas más, 
por no verte, 
por dolerme. 
Y que te jodas.

No ser más tu piedra, 
ni zancadilla ni tropiezo, 
que se allane tu terreno, 
tu vida, una tristeza lineal.
Y que te jodas.

Que las miradas de otros hombres 
sean puñales en tus palabras,
y te atragantes. 
Que sea muda tu rabia, 
que te muerdan los celos 
y no cicatrices con otra.

Y que te jodas.

miércoles, 1 de enero de 2014

Maldita eres

Cuando la realidad golpea de repente, 
como un cubo de agua fría, como un "ya te lo dije" y peor como un "si ya lo sabía".

Cuando el puñetazo te suena familiar y aún así 
sabes que tienes el botiquín lleno de tiritas,
que calmarán hasta el próximo.

Que igualmente la realidad no gasta las emociones, las aparca.

Como el juego de las sillas que juegas, giras,  te ríes del que se queda sin.
Hasta que te toca a ti y te jodes.

Como una duda en el umbral de la puerta pendiente de que salgas de ella y al portazo suena a negativa.
Realidades como prados, como cuchillos, como piedras contra una cristalera, o sea, grandes, peligrosas, cortantes...

Así que deja la tuya bajo la cama, no quiero verla. 
Como esos monstruos que están ahí y mejor no mirar.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Adioses en el armario, como las polillas

Seamos adultos, 
como señores de bigote y corbata, 
de esos que se les toma en serio.

El armario se ha llenado de polillas.
De tanto no usar la ropa.
Pero llega la hora de llenarlo de adioses.

He retirado mis vestidos,
con sus curvas correspondientes.
Puedes colgar ahí tus sueños,
pontelos poco a poco.

El cajón de arriba
lo he vaciado de mis braguitas,
llénalo de retos nuevos.

El de al lado, el de los calcetines
también esta vacío.
Ahí caben ahora esas nuevas aventuras que te esperan.

Te dejo mi taza de los desayunos
llena de besos caducados.
Quería reponerlos pero quedé vacía de ellos.
Te los di todos. Te di tantos besos,
que he quedado hipotecada de ellos.
Ahora que no estás,
¿de dónde saco yo, para pagar mi deuda?

En esta despedida no veras lágrimas.
He llenado un cestillo de esparto con todas ellas.
Déjalas para que beban las polillas.


jueves, 31 de octubre de 2013

Juntos

Imaginanos. Sé que ya lo has hecho. Imagínanos juntos. Imaginanos juntos en un pedazo de tierra perdido en algún mar.
No sé vivir sin mar. Aunque contigo nos imagino mojados sin playa que pisar.

Tu soportarías el verano enganchado a la frescura de mi cuerpo.
Y yo los fríos inviernos abrazada al calor de tu pecho.

Entenderías que mi libertad la consigo flotando medio desnuda en el mar.
Y tu me esperarías en la orilla, deseando un ahogo momentáneo para lanzarte a por mi.

Sería feliz con un "me quedo" tuyo y la mejor libertad la saborearías entre mis piernas.
No desearíamos otras almohadas y no tendríamos nada escrito. No sería un "como ha de ser".

El único animal que habría en casa sería el que llevamos dentro y haríamos un duelo de copas al amanecer.

Follariamos para renovarle el carnet al amor, y llevariamos los anillos puestos.
Yo plancharía tus camisas y tu me harías manchar las bragas.

Irías a ver más a tu madre y tu ayudarías a mi padre en sus chapuzas. Y él te tomaría como un hijo más.

Me dejarías horas a mi aire entre pinceles pero vendrías a cotillear lo que hago.
Me dejarías inundar el objetivo de tu cámara, de todo esto que llevo dentro.

Sería la mujer del capitán. Y madrugaría para animarte con mi presencia en las gradas.

Imaginame feliz y estarías tu a mi lado.
Los días juntos serían tan intensos que dolería el alma dentro.
Tu apreciarías más la condena de un sofá y yo sentiría la plenitud de un no parar por casa. Pero juntos.

Juntos.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Inconscientes

Empezó y creímos que era como una fiebre pasajera.
Como esas tormentas de verano, fuertes, intensas pero breves.
Incluso fue como un juego. 
Una mezcla entre "el escondite" y el "pilla-pilla", 
A veces estabas, otras no.
A veces me encontrabas, otras no.
Pero siempre ganábamos los dos.
Pensé que era un amor de tren, pasajero,
de ese que dura solo de estación a estación.

Una fiebre,
Un juego,
Un viaje...

Hasta que enfermamos de amor
porque duele.
Hasta que pusimos reglas al juego
porque no veíamos límites.
Hasta que fijamos un camino de retorno
porque nos perdimos.


lunes, 9 de septiembre de 2013

Elefantes

Y como duele,
como duele el haberte notado con la punta de los dedos,
y sentir cuán grande era lo que venía detrás.
Notar todo ese torrente que traías contigo.

Y no fue.
Me aplastan de nuevo elefantes en el pecho.
Me dejan sin respiración y sin cabida a lo que siento por ti.

Libre. Libre me siento contigo,
a pesar de la prisión en la que nos encontramos.
Cárcel sin guardia de esta condena de la que no podemos escapar.

La mentira nos hace efímeros, 
sin embargo el embuste 
nos hará eternos en nosotros mismos.