jueves, 24 de septiembre de 2015

Zumo de naranja

A veces te desayuno ácido,
otras dulce,
depende del intenso naranja del atardecer del día anterior.
Vamos a exprimirnos y a sacarle todo el jugo a nuestros besos.
Tengo ganas de saber de qué lado caen nuestras tostadas.
Besayunar será historia al lado de nuestras formas a la mesa.
Sobre ella, bajo ella, o sin ella.
Zumo de naranja sin colar,
con errores convertidos en aciertos,
con todo hasta colmar el vaso.
Pero yo lo que quiero es ser el beso que colma tu boca, que no quepan más que los míos.
Y nos desayunaremos las buenas intenciones, que las malas rebosen por las comisuras.
Los sentimientos a flor de piel,
dan para ramo y podremos ponerlo junto al epitafio de los miedos.
Así que cuando el miedo nos despierte, ayunaremos.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Teoría del caos

El año que me tatué una mariposa fue cuando conocí las consecuencias de su insignificante aleteo fuera de mi estómago.
La importancia tanto de querer,
como a sentirte querida,
hacer sin recibir nada a cambio.
No esperar nada de nadie.
Vencer llena de heridas,
perder pero mirando al frente.

Que a pesar de la tormenta desatada por la mariposa, no siempre unas alas te hacen libre. 
Pero sí la fuerza con la que las puedes mover.

Y ahora, desde el filo del precipicio, 
deséame suerte.

viernes, 21 de agosto de 2015

Supongo

Supongo que el amor
es como caminar sobre el mar,
como volar a ras del suelo,
como quemarte bajo la lluvia,
como ahogarte mirando al cielo.
Algo que te arrolla pero te hace sentir inmortal.
A la vez que te da el miedo de cien niños juntos pensando en los monstruos de debajo de la cama.

Y cuando te quieres dar cuenta,
esa persona, ya es la banda sonora de tu vida.

martes, 4 de agosto de 2015

Mar adentro

Mar adentro donde el mar lleva poesía en cada ola, por eso hay sentimientos que vienen y van.
¿Vienes a surcar mis labios o a llenarme de sal los ojos?

A través de las rendijas de mi vida se cuela la luz que traes desde el fondo de mis dudas.
Nunca pensé que se podía navegar tan bien en este mar de dudas.

Por eso naveguemos mar adentro, donde el sol se folla al horizonte, donde los besos saben a sal pero dejan en los labios un sabor dulce.
Donde no encontraremos orillas ni puertos pero sí mis caderas y tu espalda.

Mar adentro, lejos del ruido del desorden de la ciudad, pero con el escándalo de las miradas.

Mar adentro, lejos, libres, únicos.

lunes, 13 de julio de 2015

Vete

Vete, y quiero ver como lo haces.
Sin mirar atrás, decidido. Vete.
Vete con el peso del deseo que siento por ti.
Y que no se te derrame nada.
Vete con las ganas contenidas,
como las mías que estoy harta de derramar.
Vete y que no te vea nadie. 
Porque un te echo de menos no sustituye un te quiero pero es agradable sentir ambos.
Y eso haré cuando cruces el umbral de la puerta de mi vida.

Vete que cada vez que lo haces tengo que quitarme el fuego de encima. Y no sabes lo que cuesta volver a ser cuerpo.

Vete o quédate, pero vigila que no sea demasiado tarde, por si cuando regresas solo sea cenizas.

miércoles, 8 de julio de 2015

Animales

No necesito más que el ritmo lento de tus pasos acercarse.
Por detrás.
Con el instinto animal encrespando mi lomo mientras tu acaricias advirtiendo calma a la fiera.
Mi olfato acelerado delata hambre.
Mi corazón impaciente advierte el peligro.
Esta noche déjalo a un lado.

A pesar de llevar collar, vamos a ser animales por adiestrar.
Vamos a buscarnos el cuello.
A lametones con la vida que vamos descuartizando y tirando a un lado para sucumbir al instinto depredador.

Hoy no hay firmas, ni abogados, ni pensión, ni domingos de sofá, ni salir corriendo de casa sin café.

Hoy vamos a mordernos.

Luego no serán esas las heridas a lamer. 
Esas ya cicatrizan solas, porque esta saliva ya no cura.
Entorpece la salubridad pero calma al depredador.

Luego no hay luegos. Hay un para siempre marcado a fuego con las sabanas aún oliendo a ti.
Y yo sabiendo a ti.

Me gustan los para siempre que solo sabemos más que tu y yo.

Y ese recuerdo ajeno a que va a ser olvidado pronto para ser recordado para siempre. 

jueves, 2 de julio de 2015

Climatológicamente

Me gusta cuando me da esos abrazos en los que me eleva tan alto,
porque luego bajo a la tierra
con el pelo lleno de nubes.

Y ya fuera de sus brazos,
la condensación, me hace lluvia.

Sus besos hacen que me precipite
y no me refiero a lo que hace el agua
cuando cae del cielo.
Ni tampoco a ir con prisas o antelación.
Es otra cosa.

Hay gente que al enamorarse,
construye una vida entera, 
que aún no han compartido,
alrededor de esa persona.
Yo construyo poesía a su alrededor.
Si muere el amor, por lo menos queda la poesía antes de la contaminación.

Hay veces que nos conformamos en perder media vida en miradas, 
Pero se puede recuperar en abrazos.
Otras, que perdemos la vida,
por abrazar a quien sabe mirarnos.

Y mi pelo sucio de nubes
me devuelve el recuerdo 
del vértigo de aquellos abrazos.

jueves, 25 de junio de 2015

Me pones oceánica

Traigo el coleo de cien peces
vivos sobre mi pecho por falta de aire.
Y el aleteo de mil aves migratorias 
anidando en mi pelo.

Llevo la sed del Sáhara 
atrapada en mis lagrimales 
y el viento de levante arremolinando
besos lanzados al aire, 
debajo de mi falda.

Ponme oceánica como tu sabes.
Brava, inmensa, incierta.
Libera la espuma de todos mis parpadeos y avisa al rompeolas.
Se me adivina torrencial 
por mi manera de soñar.

Haz de este sueño una fantasía 
y esta fantasía realidad.
Hazlo.
Hazlo una sola vez 
y lo soñaremos toda la vida.

Cierra el paraguas de colores
que no es fuera donde llueve.
Ábreme las piernas 
y siente la lluvia en la oscuridad.

Oceánica, llena de mares de dudas.
Profundos como la mirada de un niño perdido,
y dramáticos como no creer en uno mismo.

Ponme oceánica,
adivina desde dónde 
parte la próxima ola, 
y dejo que elijas 
dónde voy a romperme.

domingo, 21 de junio de 2015

Te recuerdo

Recuerdo el dolor de la pérdida, 
del adiós sin mirar lo que dejabas.
El llanto. El llanto también lo recuerdo.
Recuerdo el sabor a sal, todo mi verano precipitándose mejilla abajo.
Un sabor difícil de lamer. La sal.

Eres playa bajo el sol, decían.

Recuerdo las horas difíciles. 
Que fueron todas. 
Recuerdo como se volvieron domingos. 
Todos los días.
Buscando que algo volviera el día
diferente al anterior.
Pero era inútil si tu nunca apareciste por la puerta.

Recuerdo el ultimo beso que fue como el primero.
Un beso que lo besaba todo.
También recuerdo el primer beso que fue como el ultimo, insensato.

Desde entonces todas las bocas me parecen una provocación al peor recuerdo que me queda de ti, la boca. 
En la mía.
Y mi lengua.
Con la tuya.
Haciéndolo todo peor de olvidar
y fácil de recordar.

jueves, 18 de junio de 2015

El amor también tiene miedo de nosotros

¿Y si te digo que llevo el vestido de flores,
la trenza de lado
y todas las ganas concentradas
en la punta de mis dedos?

A mi que me apetece sentir
el peso de tu mirada
sobre el escote de mis letras,
sentir que me quieres
sin decir una palabra, o si.
Que me lo digas
porque hace mucho que no lo oigo,
o peor, que no lo digo.

Porque los mejores 'te quiero' se dicen
con el coño y el corazón lleno,
con la palabra lamida
y los ojos encendidos.

También me apetece quedarme sin aire en un abrazo,
aunque luego me falte también,
cuando estemos lejos.
Si me cortas la respiración,
me pido la tirita de tu lengua
curando mi pecho.

Tengo el bolsillo lleno de motivos para olvidarnos,
de hecho cada día van en aumento.
Sin embargo aplaudo a las polillas 
que agujerean la tela,
y a los pájaros que se los llevan lejos.

La razón de peso que nos dimos,
está a dieta.
Tiene el hambre del tercer mundo acumulada sobre los labios.
Y aunque dicen que con la lengua y la boca se hace lenguaje,
yo con ambas te hago un mundo.

El amor me pone la piel de gallina,
y aunque nadie es de nadie,
a mi me gusta sentirme acurrucada
en la palma de tus manos.

El corazón o las idas y venidas de la sangre.

Por eso anestésiame el corazón hoy
que necesito el coño 
con todas sus terminaciones
para ser acabadas.
Y luego colgaremos el letrero
de cerrado por derribo.